Se realizó un mapeado de los tableros de vigas pretensadas de hormigón armado que componen el puente, para ello se trazó una red de puntos en los cuales se descubrió la armadura para realizar la conexión eléctrica y registrar el potencial de corrosión. Los datos recopilados en dicho trazado se representaron mediante gráficas de curvas de nivel que permiten identificar la presencia de zonas críticas.